El minimalismo es mucho más que una tendencia decorativa, es una forma de simplificar espacios para hacerlos más funcionales, relajantes y bonitos. La clave está en la famosa regla del "menos es más": pocos elementos, pero bien elegidos, que transformen cualquier rincón sin saturarlo. Y si hay un lugar donde este enfoque funciona a la perfección, es, sin duda, el baño.
¿Por qué? Porque el minimalismo es práctico y versátil, ideal para esos baños pequeños donde cada centímetro cuenta, pero también para espacios más amplios que buscan transmitir serenidad y orden. Con colores neutros, líneas limpias y muebles funcionales, es posible conseguir un baño que sea tan estético como cómodo.
Aquí tienes 12 ideas fáciles que te ayudarán a convertir el tuyo en un ejemplo perfecto de diseño minimalista.