Con el carnaval a la vuelta de la esquina -el próximo 27 de febrero- llegó el momento perfecto de meterse entre los fogones de la cocina y empezar a cocinar recetas típicas y tradicionales de esta festividad, que, casualmente, la mayoría de ellas son dulces (o por lo menos las que más nos gustan al equipo de redacción de la revista El Mueble).

Para ayudarte a elegir tu receta dulce de carnaval te vamos a compartir, a continuación, el modo de elaboración de las crepes finas y dulces más típicas de Galicia y Asturias, las filloas. Además, apunta bien porque también te damos algunos consejos de las abuelas gallegas para que te queden igual de ricas que las de ellas.

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Receta tradicional de filloas dulces

Durante la festividad del carnaval, todas las abuelas gallegas despliegan toda su magia y amor cocinando las filloas dulces (también conocidas como frisuelos). A continuación, te contamos cómo preparar estas finas crepes típicas de Galicia y Asturias para que te salgan con todo su sabor tradicional.

Ingredientes para 4 personas

  • 250 ml de leche entera
  • 100 gramos de harina de trigo
  • Una cucharada de azúcar
  • 1/2 naranja rallada
  • 2 huevos
  • AOVE
  • Una pizca de sal

Modo de elaboración

  • Paso 1. Agrega la leche entera en un cuenco grande y los 4 huevos. Con la ayuda de unas varillas eléctricas, bate todo muy bien hasta que los ingredientes queden completamente integrados.
  • Paso 2. A continuación, sobre la mezcla de leche y huevos anterior ve agregando, poco a poco, la harina de trigo tamizándola. No pares de batir. Añade también el azúcar.
  • Paso 3. Sigue añadiendo a la masa una pizquita de sal y la ralladura de media naranja. Vuelve a batir todo.
  • Paso 4. Cuando te guste la consistencia de la masa, cubre el cuenco con film transparente y déjala reposar en la nevera mínimo 15 minutos.
  • Paso 5. Llegó el momento de freír las filloas dulces. Para ello, en una sartén antiadherente de unos 20 centímetros de diámetro, pincela un poquito de AOVE, ponla al fuego y, cuando esté bien caliente, vierte un cacillo de masa en su centro. 
  • Paso 6. Mueve la sartén para que la masa cubra todo el fondo y para que quede bien fina. En cuestión de escasos segundos, la filloa estará hecha por un lado.
  • Paso 7. Dale la vuelta a la masa y cocínala por el otro lado también unos segundos.
  • Paso 8. Ve poniendo las filloas en un plato a medida que las vayas cocinando y cúbrelas con un paño limpio.
  • Paso 9. Lo mejor es servir las filloas calientes, están más ricas y sabrosas. En la receta tradicional se toman espolvoreadas con azúcar, pero puedes usar rellenos dulces como nata montada, trufa, crema de cacao, mermelada, membrillo...
Filloas dulces gallegas

Filloas dulces gallegas

RBA

Los secretos de las filloas dulces: así consiguen las abuelas gallegas su textura perfecta

Las auténticas filloas dulces gallegas no son solo una receta, sino un legado culinario transmitido de generación en generación. Para conseguir esa textura fina y delicada que las hace inconfundibles, hay que seguir unos pasos muy precisos y aplicar los trucos que las abuelas han perfeccionado con el tiempo. Sigue leyendo porque te lo contamos t-o-d-o.

  • La grasa adecuada: aunque el aceite de oliva virgen extra es una opción válida, las abuelas gallegas tienen claro que el secreto está en engrasar la sartén con una mínima cantidad de manteca de cerdo, logrando así el sabor y la textura tradicional.
  • Harina, sin dudas: para obtener unas filloas finas y esponjosas, es fundamental emplear harina de trigo de calidad.
  • La base de cocción ideal: la tradición dicta que deben cocinarse sobre una piedra calentada al fuego o en una placa de hierro específica, llamada filloeira. Si no dispones de estos elementos, una sartén antiadherente será la mejor alternativa.
  • Masa sin aire ni grumos: para garantizar una textura uniforme, bate la mezcla con suavidad y cuélala antes de usarla. La ligereza de la masa es clave.
  • Reposo imprescindible: una vez lista la masa, resérvala en la nevera al menos 15 minutos. Este tiempo de reposo permitirá que los ingredientes se integren mejor.
  • Temperatura al máximo: justo antes de cocinar, asegúrate de que la sartén está bien caliente. Solo así lograrás el acabado perfecto que caracteriza a las mejores filloas.


Con estos consejos, créeme que conseguirás unas filloas con el sello inconfundible de la tradición gallega. ¡Las abuelas ya avisaron!

¿Qué diferencia hay entre filloas y crepes?

Las filloas y los crêpes pueden parecer similares a simple vista, pero tienen diferencias clave en su preparación, textura y origen.

--Crepes Suzette
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1. Origen y tradición

Filloas: Son típicas de Galicia y otras regiones del norte de España, como Asturias y León. Se asocian especialmente con el carnaval (Entroido) y las matanzas del cerdo.
Crêpes: Son originarias de la región de Bretaña, en Francia, y forman parte de la gastronomía francesa desde hace siglos.

2. Ingredientes y sabor

Filloas: La masa puede incluir caldo (de carne o huesos), leche o incluso sangre de cerdo en su versión más tradicional (filloas de sangre). Se pueden preparar dulces o saladas.
Crêpes: Se elaboran con leche, harina, huevos y azúcar en la versión dulce, o sin azúcar para las versiones saladas. En Bretaña, las galettes de trigo sarraceno son la variante salada más popular.

3. Textura y grosor

Filloas: Son más finas y elásticas que los crêpes, gracias a la proporción de líquidos en la masa y a que se baten sin introducir aire.
Crêpes: Suelen ser un poco más gruesos y menos translúcidos que las filloas.

4. Método de cocción

Filloas: Se cocinan tradicionalmente en una filloeira (placa de hierro) o en una sartén muy caliente engrasada con tocino o manteca de cerdo.
Crêpes: Se cocinan en una crêpière (sartén especial) y, en Francia, es común prepararlas con mantequilla.

5. Acompañamientos

Filloas: Se pueden comer solas, con azúcar, miel, canela, nata o rellenas de crema. En la versión salada, se acompañan con chorizo, lacón o incluso caldo.
Crêpes: Las versiones dulces suelen llevar azúcar, chocolate, frutas o crema de castañas, mientras que las saladas pueden rellenarse con queso, jamón, huevo, espinacas, etc.

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