Limpiar el baño a fondo al menos una vez a la semana, es imprescindible para mantenerlo libre de gérmenes y bacterias. Hay zonas como el inodoro, que incluso agradecen un repaso más a menudo. En cambio, existen otras como las ventanas, la mampara o los rieles de la ducha que aguantan bien limpiándolas cada quince días.

Si recientemente te enseñamos varios trucos caseros para aprender a limpiar los rieles de una mampara de baño fácilmente, en esta ocasión nos centramos en otras de esas zonas que pasan más desapercibidas, pero que en invierno agradecemos desde el fondo de nuestro corazón cada vez que nos damos una ducha ¡y sobre todo cuando salimos de ella! Descubre a continuación cómo limpiar un radiador toallero de forma sencilla pero eficaz.

Cómo limpiar un radiador toallero

Por lo general, el método más utilizado para limpiar el radiador del toallero es hacerlo con una bayeta de microfibra humedecida en agua con un chorrito de producto para limpiar el baño, puede ser en gel o en crema. De esa manera, el polvo que haya ido acumulando el radiador quedará atrapado en él, en vez de caer a la bañera o el suelo de la ducha. 

Aunque es uno de lo más efectivo, puede ser algo tedioso con lo que te proponemos que utilices el aspirador, concretamente el accesorio tipo cepillito. Verás lo fácilmente que se adaptan las cerdas a las barras. Lo tendrás limpio en un pispás ¡y sin restos de polvo!

Cómo limpiar un radiador toallero.

Mampara, de Laser. Griferías, de Dornbracht. Revestimiento y plato de ducha ranurado Neolith Carrara Satin. Radiador, de Irsap.

El Mueble

Cómo limpiar radiadores de acero cromado

En la actualidad, la mayoría de radiadores toalleros suelen estar fabricados con acero. Por una cuestión estética, suele elegirse un acabado en color blanco, aunque también puedes optar el acabado cromado. Esa capa embellecedora puede estropearse con el paso del tiempo. 

  • Paso 1. Límpialo en frío con una bayeta humedecida con agua caliente para evitar que el polvo pulule a sus anchas por el baño.
  • Paso 2. Dale una segunda pasada para que no queden partículas adheridas.
  • Paso 3. Por último, seca bien para que se vea brillante y sin manchas.
  • Paso 4. Si vas con el tiempo justo, puedes utilizar un plumero atrapapolvo,  muy útil tanto la parte visible de las barras como para la que queda más escondida.
  • Paso 5. Otra opción es aprovechar el momento en que aspiras la casa para hacer lo propio en el radiador toallero, pero siempre con el accesorio específico.

Cómo limpiar el óxido de un radiador de acero

Un aspecto a tener en cuenta en la limpieza de los radiadores de acero, es que puede oxidarse en el caso de perder agua desde el interior. En cualquier caso, y sea por el motivo que sea, no te apures porque tiene solución. Es una oxidación distinta a la del hierro, ya que no es corrosiva, sino que se adhiere a la superficie. 

  • Paso 1. Mezcla una parte de vinagre de limpieza por tres de agua. Puedes hacerlo en un bol o directamente pasarlo a un pulverizador.
  • Paso 2. A continuación humedece un paño de microfibra o un cepillo de dientes viejo en esta solución y aplica con energía.
  • Paso 3. Si no te convence el resultado, prueba a frotar con papel de aluminio mojado sobre las zonas oxidadas. Este truco no es válido para radiadores toalleros con acabado en blanco.

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